6 de marzo de 2026
ALEJANDRO OSPINA ANGARITA

ALEJANDRO OSPINA ANGARITA

“Mi política es el trabajo y mi ideología es la verdad”: Alejandro Ospina

Alejandro Ospina, «Alejo», es un outsider de la política tradicional.

Ingeniero de petróleos con 30 años de experiencia, esposo, padre y un hombre con un profundo temor de Dios, ha decidido cambiar el casco de ingeniero por una curul en el Senado. Con el aval de Salvación Nacional y el número 5, propone una cirugía profunda a las bases de la sociedad colombiana.

En tiempos donde la política suele quedarse en discursos y promesas que se lleva el viento, Alejandro Ospina ha construido su camino desde un principio sencillo pero contundente: trabajar más y hablar menos. Su liderazgo no nació en oficinas ni tarimas, sino al lado de los trabajadores, escuchando sus necesidades, defendiendo derechos y gestionando soluciones reales.

Para Ospina, la política no es confrontación estéril ni protagonismo personal. Es servicio. Es madrugar todos los días a resolver problemas concretos. Es demostrar que se puede representar a la gente con firmeza, pero sin vías de hecho, sin paros y sin afectar a las familias que dependen de su empleo. Su trayectoria sindical ha probado que el diálogo, la organización y la legalidad también transforman vidas.

Su ideología es la verdad: decir las cosas de frente, sin cálculos ni dobles discursos. Su método es el trabajo constante: resultados medibles, puertas abiertas y compromiso permanente con quienes confían en él.

Alejandro Ospina no promete lo imposible ni se esconde detrás de consignas. Propone soluciones, construye acuerdos y cumple la palabra empeñada. Porque cuando la política se ejerce con honestidad, el cambio deja de ser un eslogan y se convierte en realidad.

Usted se presenta como un técnico en un mar de políticos. ¿Por qué dar este paso ahora?

Alejandro Ospina: Porque Colombia atraviesa una crisis de principios. Mi compromiso es ser el promotor de un marco ético que devuelva el rumbo moral a nuestra nación. No soy un político de carrera; soy un ciudadano que cree en el respeto, la honestidad y el valor de la palabra. Vengo a proponer una cruzada nacional para restaurar estos valores fundamentales, no para anclarnos al pasado, sino para asegurar un futuro donde la integridad sea la regla.

Su campaña se basa en tres pilares: Vida, Familia y Libertad. ¿Cómo se traducen en leyes?

Para mí, la vida es el primer derecho humano; sin ella, no hay libertad posible. Legislaré para proteger la existencia desde la concepción hasta la muerte natural. Defenderé a la familia como la institución sagrada y núcleo esencial de la sociedad, blindándola jurídicamente frente a políticas que busquen debilitarla. Además, daré una batalla frontal por la educación sin adoctrinamiento: ¡Tus hijos, tu decisión! Los padres tienen el derecho natural de guiar la formación moral de sus hijos, y el Estado debe sacar sus ideologías de las aulas.

Usted propone el «Trabajo Digno» como solución a la pobreza. ¿Es suficiente para frenar la informalidad del 57%?

El trabajo formal es la única solución estructural real. El «rebusque» impide que el ciudadano aporte a su salud o ahorre para su vejez. Mi propuesta es el Sindicalismo 4.0: un modelo técnico y no marxista que supere la destructiva «lucha de clases». Debemos entender que si a la empresa le va bien, al trabajador le va mejor. Legislaré para simplificar cargas a los empleadores y formalizar el emprendimiento, porque la mejor política social es un salario digno producto del esfuerzo propio.

Al  país le preocupa el futuro energético. ¿Cuál es su postura frente a la industria petrolera?

La industria es nuestra palanca de soberanía. Una nación que no produce lo que consume es dependiente. Defenderé la reactivación inmediata del sector minero-energético, incluyendo el apoyo total al Fracking con tecnología de vanguardia. Solo así evitaremos importar gas y encarecer los servicios públicos. La soberanía energética es seguridad nacional. Desde el Senado, ejerceré un Control Político riguroso para que nuestras empresas estratégicas no sean botines de corrupción, sino motores de progreso basados en la meritocracia.

¿Cómo garantizará que estas propuestas no se queden en el papel?

A través de tres ejes de acción: Desarrollo Legislativo para modernizar las normas que asfixian el trabajo; Proposición de Leyes para blindar la propiedad privada y la soberanía energética; y un Control Político implacable. Seré la voz que vigile que cada peso de los colombianos se maneje con transparencia.

Un mensaje final para los lectores…

Colombia necesita líderes con experiencia real, no experimentos ideológicos. Soy un hombre de familia de principios, valores, que liderará con la verdad, sin tibiezas. Este 8 de marzo, los invito a votar por alguien que conoce el valor del trabajo. Busquen el logo de Salvación Nacional y marquen el número 5, póngale los 5 sentidos a su decisión. ¡Juntos salvemos la Patria!